EL IMPERIO DE LAS MATERIAS

EL IMPERIO DE LAS MATERIAS.

 

Las Materias manipuladas y las nuevas combinaciones de ellas aparecidas en los últimos tiempos, generadas por nuevas  necesidades de la población, han hecho que surjan nuevas y complejas Tecnologías con sus correspondientes nuevas Ciencias industriales, como es el caso de las industrias desarrolladas consecuencia de la Informática. Pero han sido los cambios en Política interna Empresarial los que nos han preocupado, porque a finales del último siglo, creíamos haber logrado la organización ideal para nuestras empresas ayudados por las organizaciones de Gestión y por los profesionales de la Sociología, pero a partir de la aparición de la palabra “Innovación” en sus estrategias, parece que se han agotado sus recomendaciones, porque saber innovar o crear es exclusivo de unos pocos que han nacido con ello, y no tiene nada que ver con pertenecer a una familia adinerada o a una organización que se considere a sí misma de élite. Todo lo cual está poniendo en jaque a los dueños capitalistas por estar fuera de su control, por lo que da la impresión que estamos atravesando, por primera vez, una encrucijada de la Humanidad protagonizada por el  Hombre, de sus principios fundamentales y de sus capacidades intrínsecas, y lo que es peor, sin conocer la salida o solución correcta. Pero creemos que si poseyéramos “Capacidad de Progreso” como los antiguos genios de la Historia, al menos suponemos que sabríamos manejarlo.

En estos tiempos hemos avanzado científicamente mucho más rápidamente que filosóficamente, afectando a nuestras conciencias que no han evolucionado en paralelo, aferrándonos, por un lado, al pasado, y por otro lado, sin comprender el nuevo presente, que se está manifestando, independientemente de nuestra Voluntad, lo que está produciendo un caos progresivo al estar fuera del control de la mayoría. La gran proliferación de las Ciencias, consecuencia de la necesidad de que cada día hay que trabajar con más y nuevas Materias y combinaciones de estas, nos ha enseñado que debemos respetar todas y verdaderas Cualidades de todas las Materias manipuladas, por despreciables que nos parezcan, lo que nos está conduciendo, mal que nos pese, a aceptar la evidencia de la existencia de lo que hemos denominado El “Imperio de las Materias”, que lo primero que nos ha enseñado es que “así está constituido el Universo”.

Por lo que nos debemos adaptar a las leyes inamovibles de las Materias que se manifiestan automáticamente por propia naturaleza, sin lugar al engaño,  consecuencia de lo cual tenemos que vernos obligados a considerarlas y respetarlas aceptándolas hasta el hecho de organizarnos según el principio de partida de considerar que “Todo es Materia”, que se organiza y ordena según sus Ciencias, por las mismas por las que nos tenemos que organizar si deseamos Evolucionar. 

Por fin ha llegado la hora en la que los Seres Humanos teníamos que “chocar de frente” con todas las Materias que hemos necesitado, poniéndose de relieve que las hemos utilizado de acuerdo a nuestros supuestos egoístas y de acuerdo a nuestras antiguas conciencias, no nos hemos podido percatar de que se manifestaban, muy a pesar nuestro, con toda su Ciencia, o con toda su REALIDAD por proceso natural inevitable, como tampoco nos habíamos percatado que estaban afectando a  nuestro Entorno y Proyectos

Pero los Humanos, cuando deberíamos usar las extraordinarias facultades que poseemos para ponernos en armonía con nuestro Entorno, en el que se encuentran todos los Humanos Materias que somos, o con nuestro Ambiente, o con nuestro Universo, que entre otras cosas para eso fuimos creados, seguimos creyéndonos que somos los reyes de la Creación, que tenemos poder sobre el Universo al que hay que doblegar a través de nuestro Pensamiento al que hemos denominado Inteligencia, y por lo tanto seguimos menospreciando y desafiando a nuestras hermanas las Materias, por lo que no conseguimos otra cosa, como hemos dicho, que un tremendo “Choque” generalizado con todas las Materias, que se está  manifestando con toda la realidad o naturalidad con las propias leyes inamovibles de sus Ciencias, que al ignorarlas o desafiarlas, o mal interpretarlas, nos ha supuesto que nos veamos una vez más arrinconados ante el mismo reto de siempre con el que nacemos, de volver a luchar por nuestra supervivencia.

Es decir: Nos estábamos enfrentando no sólo con todas las Ciencias manifestadas por las Cualidades de las Materias manipuladas, sino también con las Materias que han chocado con nosotros por no haberlas considerado, o bien otras Materias que por tradición no son consideradas como tales Materias, como por ejemplo: los mismos Individuos Humanos que en cualquier caso somos Materia, o las que representaban otros Seres Humanos cuando nos organizamos formando conjuntos a través de sus Filosofías, Religiones, o Tradiciones, Ordenes  Sociales, Políticas o determinados Comportamientos Particulares como las tradiciones.

A través de los últimos 100 años podemos observar que mientras las Instituciones sociales permanecían inamovibles, el mundo de la Ciencia se consolidaba, y progresaba más y más cada día, ajeno a la mencionada sicosis, poniendo en duda algunas de las bases de partida de dichas Instituciones. Para desarrollar este Manual nos hemos visto obligados a aplicar métodos científicos para efectuar nuestro análisis objetivo de la situación, lo que nos condujo a poner en evidencia que el problema es científico, siempre lo fue, más si tenemos en cuenta que vivimos en medio del Imperio de las Materias, las cuales se rigen precisamente por el Imperio de las Ciencias.

Consecuencia nuestro encuentro global con las Materias y con la proliferación de sus conjuntos nos ha conducido insoslayablemente al “Choque” no ya de una idea o una eventual tendencia filosófica, sino con la Naturaleza antropológica del ser Humano, que debido a que dicho choque al tener características totalmente científicas, nos hemos visto obligados a su vez, como si se tratara de una típica reacción entre Materias, a la verificación de la certeza de los Principios Humanos y de las Materias reaccionantes. Esto nos ha llevado a plantearnos y a considerar la certeza de principios filosóficos Humanos como puedan ser budistas, alquimistas, cristianos, marxistas, taoístas, hinduístas, y otros, ya que como en cualquier reacción de las Materias entre sí: la calidad, la exactitud, y las cualidades de las materias primas intervinientes  son determinantes de la bondad del resultado.

(Tomado del libro MANUAL PARA EL LOGRO DE LA CAPACIDAD DE PROGRESO).